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Bahía de Algeciras, La Línea y Tarifa Cetáceos en el Estrecho de Tarifa: Los Cetáceos: Vida y comportamiento Los delfines son mamíferos marinos de la familia de los Delfínidos (Delphinidae), cetáceos con dientes que junto con sus parientes de mayor tamaño, rorcuales comunes, calderones, cachalotes, orcas, suelen recibir el nombre común de cetáceos. Todos estos cetáceos habitan casi todos los mares del planeta. Como todos los mamíferos, para mantener la temperatura de su cuerpo, tienen una ancha capa de grasa bajo su piel. Pertenecen a una gran familia que contiene unas 32 especies de delfines, entre las que destacamos el delfín común, el delfín listado, el delfín mular y la orca. Su cuerpo es alargado con una aleta dorsal y dos laterales que cambian de forma y tamaño según la especie. Estas aletas les sirven para controlar la dirección al nadar, además de para girar. Pasa lo mismo con el hocico, depende de la especie tendrá una forma más alargada u otra más redonda. También cuentan con una cola aplanada o aleta horizontal que utilizan para desplazarse y a veces para mantenerse de pie sobre la superficie del mar. La aleta horizontal de la cola, similar a la de otros mamíferos marinos, se mueve en sentido vertical y permite la propulsión del animal hacia delante; las aletas situadas a ambos lados del cuerpo actúan como estabilizadores. Sus dientes son de forma cónica y los utilizan para atrapar y desmenuzar los alimentos. Al igual que las ballenas, los delfines no tienen nariz. En su lugar tienen un orificio con forma de media luna en la parte superior de la cabeza que se llama el espiráculo o respiradero. Salen a la superficie aproximadamente cada dos minutos, y después de realizar una corta pero explosiva espiración, toman aire antes de sumergirse otra vez. Este respiradero se cierra cada vez que se sumergen para que no les entre agua en los pulmones. Cuando salen a la superficie, el respiradero se abre para expulsar el aire sucio de los pulmones, formando una nube de vapor llamada bufo. Tiene los ojos pequeños, pero con muy buena visión ya que puede localizar objetos tanto fuera como dentro del agua. La forma y características de los delfines, perfectamente hidrodinámica, les hace mantener velocidades de 30 km/h, con picos de velocidad máximos de 40 Kms/hora. Tienen unos pulmones muy bien adaptados para solventar problemas derivados de los cambios de presión y pueden descender hasta profundidades de 300 metros. Otro rasgo curioso y característico de los delfines es que nunca duermen, lo que hacen para descansar es disminuir su actividad, flotando y dejando fuera su respiradero. A este estado de los delfines se le llama letargo. Los delfines viven en manadas, aunque no pertenecen a la misma durante toda su vida. Van cambiando de manada por motivos de apareamiento, migraciones o en busca de comida. Los delfines suelen seguir a los cardúmenes de peces formando grupos con un número variable de individuos; algunas especies, como el delfín listado, constituyen agregaciones de cientos o miles de individuos. Hay especies menos gregarias, como el delfín mular, con grupos formados por pocos individuos. Este agrupamiento les ayuda a la hora de defenderse de otros depredadores. Normalmente golpean con su hocico hasta hacer que se vaya. Además, tienen un sentido del compañerismo muy desarrollado ya que si un delfín resulta herido, otro lo llevará a la superficie para respirar. La alimentación de los delfines se basa principalmente en peces, pulpos y calamares. Cuando localizan sus presas, nadan alrededor de ellas, formando burbujas que las distraen y así poder capturarlas mejor. La comunicación entre delfines se realiza a través de sonidos parecidos a chasquidos y o silbidos que producen con su garganta dentro y fuera del agua. Consisten en pequeños impulsos de 300 sonidos por segundo que se generan desde un mecanismo situado justo debajo del espiráculo y que se utilizan para la ecolocación de los objetos (funciona como un sonar). Localizando objetos bajo el agua por ecos al rebotar en los objetos que son devueltos al delfín, proporcionándole información sobre su forma, tamaño y distancia. Este sistema de ecolocación, similar al de los murciélagos, permite a los delfines navegar y detectar a sus presas con suma facilidad. Respecto a los silbidos, son sonidos de tono uniforme que provienen de la parte profunda de la laringe. Se utilizan para comunicar estados de alarma, excitación sexual y, tal vez, otros estados emocionales. El melón (abombamiento de la frente situado encima de la mandíbula superior), consta principalmente de grasa y aceite, y actúa como una pantalla acústica que mejora la resolución de la emisión de sonidos. La mandíbula inferior, también llena de aceite, ayuda a la transmisión del eco reflejado por los objetos, y recibido por la zona posterior de dicha mandíbula, hacia el oído. Estudios realizados con animales en cautividad, han mostrado que los delfines son capaces de aprender, realizar tareas con cierto grado de complejidad, comunicarse entre ellos y, mediante entrenamiento, vocalizar sonidos parecidos a palabras. Basándose en esto, algunos investigadores han sugerido que los delfines podrían aprender un lenguaje propiamente dicho y comunicarse con los seres humanos. Sin embargo, la mayoría de los expertos mantienen que las habilidades expuestas y, que sitúan a los delfines con un nivel de inteligencia similar a la de los primates, no son prueba suficiente para demostrar que sus vocalizaciones puedan alcanzar la complejidad de un lenguaje. La naturaleza de los delfines les hace animales juguetones, curiosos, inteligentes y muy sociables. A menudo podemos verles acompañando por el mar a alguna embarcación. Con respecto a su comportamiento con las personas, son muy amistosos y tranquilos. No temen a los humanos y siempre están dispuestos a ayudarnos. De hecho, existen casos en el que delfines intentan arrastrar a buzos hacia la superficie porque piensan que pueden estar en apuros. En cuanto a la reproducción, el delfín mular, que es la especie mejor estudiada, alcanza la madurez sexual entre los 5 y los 12 años en las hembras, y entre los 9 y los 13 años en los machos. Alcanzada la madurez sexual, el delfín buscará pareja para reproducirse. La forma de empezar el contacto es mediante juegos y roces de sus cuerpos en el agua. Cuando este ritual sigue, unen sus órganos sexuales, juntando sus vientres y así la hembra puede quedar fecundada por el macho. Las cópulas ocurren en la primavera, y tras un periodo de gestación de 10 o 12 meses, la hembra pare una sola cría que es capaz de nadar y respirar pocos minutos después del nacimiento. Esta es amamantada durante 18 meses y puede seguir sin dificultad a la madre, nadando cerca de ella y aprovechando las ventajas hidrodinámicas que le brinda el cuerpo de su progenitora. Cuando la hembra va a dar a luz, podemos observar que su nado es más lento y las demás hembras suelen acompañarla para evitar ataques de tiburones u otros depredadores. Cuando el delfín es expulsado al exterior, el cordón umbilical que le une a su madre se rompe. El recién nacido debe nadar hacia la superficie, algunas veces ayudado por su madre o por otras hembras. Un dato curioso es que el delfín cuando nace no lo hace de cabeza, como los humanos, sino que lo hace de cola. El primer alimento que toma un delfín es la leche de su madre, que la expulsa en forma de chorro cuando su retoño se acerca a ella en busca de comida. La leche materna formará parte de su vida durante un año como mínimo después de su nacimiento. Pero a partir de los seis meses de edad empezará a comer también algunos peces. La cría del delfín nada muy cerca de la madre, especialmente al principio de su vida. Poco a poco se alejará hasta ser independiente. Delfín común (Delphinus delphis) Longitud: De 1,5 a 2,5 m. Peso: Hasta 100 Kgs. Alimentación: Peces pequeños. Ocupa el puesto de honor entre los delfines. Navegan en grupos muy numerosos donde es difícil distinguir los machos de las hembras. Su fase de apareamiento se produce al final de la primavera y principios del verano. Delfín listado (Stenella coeruleoalba) Longitud: 1,5 a 2,5 m. Peso: Hasta 120 Kgs. Alimentación: Pequeños peces y moluscos. De similares características que el común, presentan una lista en su costado que toma forma de V en el lomo. Alcanza grandes velocidades de hasta 40 Kmx/h. siendo muy típicos en las zonas Mediterráneas. Delfín mular (Tursiops truncatus) Longitud: 2 a 4 m. Peso: De 200 a 500 Kgs. Alimentación: Peces, moluscos bivalvos, gambas y sepias. Delfínidos odontocetos de color gris típico de los delfinarios que llegan a alcanzar velocidades de hasta 30 Km/h, muy adaptables e inteligentes. Poseen un lenguaje constituido por una amplia gama de sonidos. Navegan en pequeños grupos de docenas de individuos. Calderón (Globicephala melas) Longitud: Hasta 6 m. Peso: 3.000 Kgs. Alimentación: Cefalópodos y peces. Viven en todos los océanos de zonas templadas y cálidas. Se distinguen de las demás especies por la forma redondeada y el gran tamaño de su cabeza. Viven en grandes grupos capitaneados por un macho dominante. A pesar de su tamaño los calderones son también un tipo de delfín. Se les conoce con el nombre de ballenas pilotos. Cachalote (Physeter macrocephalus) Longitud: De 11 a 18 m. Peso: 25/35 toneladas Alimentación: Cefalópodos y peces elasmobranquios (rayas, escualos,etc..) A pesar de su apariencia pertenece al grupo de los odontocetos (los adultos tienen dientes) siendo el representante mayor de su género. Cruzan con bastante frecuencia el Estrecho en épocas de primavera. Orca (orcinus orca) Longitud: 6 a 10 m. Peso: De 4 a 8 toneladas Alimentación: Grandes peces, otros delfínes, focas etc... Es un extraordinario depredador marino por su gran voracidad. Suelen vivir en mares cálidos y templados siendo la especie más cosmopolita. Se reúnen en grupos de varios individuos para cazar. Su periodo de celo es en invierno y la gestación dura 12 meses. A pesar de su tamaño, la orca común o ballena asesina es considerada como un delfín. Acude al Estrecho en busca de los grandes atunes. Rorcual común (Balenoptera physalus) Longitud: 18 a 22 m. Peso: 40 a 60 toneladas Alimentación: Crustáceos, peces, cefalópodos y plancton. Cetáceo misticeto (no tienen dientes) de la misma familia que la gran Ballena azul, está muy extendido por todos los mares. Sus chorros (surtidores) se pueden observar a gran distancia. Suelen cruzar el Estrecho en solitario o pequeños grupos. Cuando se sienten amenazados hacen grandes inmersiones. Avistamientos cetáceos Precios avistamientos Reservas Avistamiento de cetáceos - Whale & Dolphin watching
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